Ahora toca a los bancos centrales reinventarse

Ya hace una década de la mayor crisis financiera y económica del último siglo. La política monetaria de los bancos centrales, con bajadas agresivas de tipos y las inyecciones de liquidez a través de compra directa de activos o subastas de liquidez, fueron la clave para recuperar la confianza, la economía y para iniciar un periodo de crecimiento lento pero constante.

Las empresas tuvieron que realizar ajustes importantes y reinventarse para adaptar su negocio a las nuevas necesidades de la sociedad que, tras la crisis modificó los hábitos de consumo. Se realizaron cambios en la estructura de costes, y como consecuencia en las plantillas, en la inversión, etc.

En este periodo de tiempo, la economía se ha ido recuperando pero con cierta debilidad. La inflación sigue por debajo del nivel objetivo. Los bancos centrales no han podido normalizar la situación y reducir sus balances a niveles previos a la crisis y el crecimiento económico no ha permitido la subida de tipos.

Diez años más tarde, sin inflación y con las dudas sobre el crecimiento económico por el deterioro de los datos macroeconómicos, debido a la guerra comercial, Brexit, y otros factores geopolíticos, los bancos centrales se ven en una situación en la que es necesario que actúen y la pregunta ahora es: ¿de qué herramientas disponen?

La situación no es o no parece tan grave como la de hace una década, pero la capacidad y las herramientas de los bancos centrales también son menores, y es ahora donde los economistas responsables de estas instituciones se ven en la obligación de reinventarse, como les sucedió a las empresas al inicio de la crisis.

La FED tiene más margen que el BCE para bajada de tipos.

En Europa, con los tipos de interés en mínimos, el BCE no tiene la opción de seguir bajándolos. La rentabilidad del bund está en negativo, como se ve en el siguiente gráfico del bund sintético.

FUENTE: REUTERS

El iniciar la recompra de activos seguirá manteniendo alto el precio de la deuda, y muy bajo o negativa la rentabilidad; ¿hasta cuándo? Las subastas de liquidez, no parece que tengan el mismo efecto que las primeras.

El BCE tiene que asegurarse que el sector financiero siga siendo la correa de transmisión de su política monetaria, y reactivar el consumo y por tanto el crédito, y de ahí que adopte medidas como el coste escalonado de los tipos de depósito para no continuar perjudicando tanto los márgenes del sector, y provocar el efecto contrario al esperado. Si el sector financiero empieza a cobrar por depósitos e incrementa demasiado las comisiones, no reactivará el consumo y las políticas del BCE no tendrán efecto.

Cada vez hay más voces haciendo un llamamiento a los gobiernos para que realicen políticas fiscales que ayuden a la economía. La unión fiscal es el siguiente paso lógico en la Unión Europea, contrarrestaría la salida del Reino Unido, y avanzaríamos en una unificación más sólida. Esto hasta ahora parecía imposible o impensable, pero algo ha podido cambiar y ese algo es Alemania.

La guerra comercial le ha afectado a su economía como para ver el PIB trimestral en negativo. Desde el gobierno alemán ya han informado que el superávit que tienen les permite adoptar políticas fiscales para amortiguar la situación. El FMI les ha sugerido incrementar el gasto ahora que las cuentas están saneadas.

¿Será parte del objetivo de la nueva presidenta del Banco Central Europeo, convencer o guiar a los países hacia esa unificación fiscal? No sé si Christine Lagarde lo conseguirá, pero sería una buena forma de apuntalar la Unión Europea, y una salida para las escasas herramientas que le quedan al BCE para mantener el crecimiento.

Susana Felpeto, subdirectora de Renta Variable de atl Capital

 

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