Recomendaciones de inversión. Junio 2021

Mayo ha sido un mes mixto tanto para la renta variable como para la renta fija, destacando en el lado positivo los mercados europeos y los activos de mayor riesgo de la renta fija. Los principales índices de renta variable han seguido con la tendencia positiva del mes pasado, a excepción del índice mundial, que retrocede un 0,3%. En la renta fija, el índice de bonos de alto rendimiento sube un 0,35%. Por su parte, los bonos gobierno de los principales países han experimentado un ligero aumento de sus rentabilidades.

En cuanto a los acontecimientos que han marcado la evolución de los mercados durante el mes de mayo, destacar en primer lugar los datos IPC a nivel mundial, los cuales continúan aumentando y han provocado cierta inquietud en los mercados al temer un repunte de la inflación mayor de lo esperado en magnitud y tiempo. Por el momento, los bancos centrales tratan esta subida como un repunte temporal y prevén continuar con sus programas de compras para estimular los mercados, pero con un mayor cuidado para evitar un sobrecalentamiento de la economía. En Europa, la inflación supera el umbral del 2% marcado por el BCE, principalmente por el alza en la energía. El pico de inflación de la zona euro se espera a lo largo de este año, pero se mantienen las previsiones inferiores al 2% de cara a 2022. Al igual que con la FED, la reunión del mes de junio será importante para conocer los pasos a seguir del Banco Central Europeo.
Por su parte, la Comisión Europea ha presentado la actualización de sus previsiones económicas, las cuales han sido revisadas al alza. El organismo prevé que el conjunto de la Unión Europea crecerá un 4,2% en 2021 y un 4,4% en 2022, frente a las proyecciones de invierno que eran del 3,8% y 3,9%, respectivamente. En cuanto a las estimaciones para la zona euro, prevé que crezca hasta un 4,3% este año y un 4,4% en el próximo ejercicio.

La reapertura de la economía provocada por la llegada de la vacuna junto con los programas monetarios de los principales bancos centrales se ha visto reflejado en un comportamiento muy positivo de la renta variable en estos cinco primeros meses del año. Sin embargo, está tendencia positiva no nos puede hacer olvidar los riesgos que surgen en los mercados financieros y que pueden provocar episodios de volatilidad como los acontecidos en el mes mayo debido a la inflación. Como ya hemos comentado, consideramos este repunte como algo puntual, sin embargo vamos a monitorizar este factor de ahora en adelante, por si su prolongación en el tiempo pudiese derivar en cambios en las políticas de los bancos centrales para mitigar su impacto.
Por último, realizamos una ligera modificación en nuestro mapa de activos al llevar a la neutralidad el mercado español, dicho cambio no implica un aumento del peso de nuestro mercado local en las carteras sino que se adapta al mensaje que llevamos dando en los últimos meses de una rotación hacia el value y sectores más procíclicos.

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